Disfraces de Payasos y Circo

¡Señoras y señores, pasen y vean los mejores disfraces de payasos y circo!

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Desde payasos divertidos hasta asesinos

Desde payasos divertidos hasta asesinos

Desde payasos divertidos hasta otros asesinos y diabólicos. Si estás buscando un disfraz de payaso en internet, éste es tu sitio.

Este particular personaje, entre la diversión y la melancolía, es muy querido por todos, en especial por el público de Funidelia. En esta sección, encontrarás una gran colección de disfraces de payaso para todos los públicos: hombres, mujeres, recién nacidos… Tampoco pasar por alto la sección dedicada a los distintos modelos de disfraces de payaso de niña para Carnaval. Los trajes que proponemos para la pequeña de la casa la harán más tierna y adorable todavía.

Para los adultos, disponemos de una amplia selección de disfraces de payaso de terror. Y para quienes prefieran las sonrisas al llanto, encontrarán los trajes clásicos de payaso para Carnaval. Un acierto seguro tanto si se quiere hacer reír como llorar.

Cómo transformarse en payaso: disfraces de payaso y maquillaje

disfraces payaso

El primer paso para convertirte en un auténtico payaso ya lo has dado. Estás aquí, en busca de un disfraz. El mejor sitio para ayudarte a elegir el traje perfecto para la ocasión.

Una vez escogido el disfraz de payaso, no te olvides de los dos accesorios más emblemáticos y fundamentales para este look. Hablamos de los zapatos de payaso (aquí encontrarás varios modelos) y una nariz roja.

Si ya tienes el conjunto, disfraz, zapatos y nariz, el siguiente paso es escoger un buen maquillaje. ¿Qué sería de un payaso sin su cara maquillada? Con nuestros sets de maquillaje la transformación será muy fácil y obtendrás grandes resultados.

En Funidelia, ofrecemos la posibilidad de elegir entre varios maquillajes para payaso con kits con varios colores. Sirven tanto para niño como para adulto y podrás transformarte en un payaso asesino o en uno entrañable. Si lo prefieres, también disponemos de prótesis de espuma, con las que no necesitarás pintarte la piel.

Pero antes, echemos la vista atrás para remontarnos a los orígenes de este personaje, que se remontan a tiempo antiguos. También vamos a tratar de diferenciar los términos payasos y clown, empleados muchas veces como sinónimo pero que no tienen exactamente el mismo significado. Representan dos figuras un tanto diferentes, con vestimentas también ligeramente distintas.

Las dionisíacas y los primeros concursos de poesía cómicos

Los orígenes de la figura del payaso son un misterio. Una de las explicaciones más creíbles sobre su nacimientos habla de la aparición del personaje del payaso en las fiestas dionisíacas, en honor a Dionisio, dios griego del vino.

En estas celebraciones, que tenían lugar en todo el imperio griego a finales de la primavera, se convocaban concursos de poesía donde se representaban escenas cómica y satíricas.

Aristófanes, el máximo exponente de la comedia griega, dijo que este género tenía que ser una sátira de los personajes políticos de la época. A éstos no les gustó la idea y la parte polémica se perdió. En cambio, ganó protagonismo la libertad de expresión, y apareció la figura de los improvisadores que, con un lado burlesco, tenían licencia para ridiculizar a los políticos.

De Grecia a Roma: la farsa atelana

Sin embargo, la comedia recuperó pronto su camino, al pasar de la sátira a la parodia, con la creación de personajes fijos y escenas basadas en conceptos erróneos y malentendidos.

El género llegó a Roma, donde ya existían las farsas atelanas, unas representaciones con temas fijos y lenguaje a menudo obsceno. Los personajes eran cuatro, y siempre eran los mismos:

-Bucco: fanfarrón y presumido

-Dossenuus: muy inteligente y astuto

-Macuus: glotón, siempre está comiendo

-Pappus: un viejo loco de cuyos deseos amorosos todos se burlan

Bufones y juglares: el nacimiento de una nueva profesión

  Bufones y juglares: el nacimiento de una nueva profesión

Desde las antiguas improvisaciones de las fiestas en honor a Dioniso se concibió la risa como algo inherente al ser humano, como necesidad para vivir. Así nació todo un arte, incluso una nueva profesión aunque considerada como una actividad menor por las clases nobles.

Se trata de los primeros actores cómicos, que fueron llamados despectivamente payasos o bufones. Éstos ejercían su profesión en los tribunales de los señores de clase alta, para divertirles después de sus reuniones políticas y de caza.

Enanos y jorobados, los bufones de la corte

Con frecuencia, en muchos países, desde China hasta América, el papel de bufones lo encarnaban enanos y jorobados. En los mercados romanos, se comercializaba con las personas con deformidades, consideradas monstruos y los enanos corrían desnudos de un lado a otro de los salones.

La mentalidad de aquella época, sin ninguna base científica, hacía pensar que las discapacidad físicas y malformaciones, así como otros problemas como el enanismo eran sinónimo de falta de inteligencia.

Los griegos y romanos aprendieron cómo modificar los cuerpos para crear monstruos. Así, en Grecia, los niños eran encerrados en cestas especiales que frenaron su crecimiento y, dado su aspecto físico, garantizaron mayores ingresos económicos a quienes se hacían cargo de ellos.

Esta obsesión por las deformidades del cuerpo humano alcanzó su máximo esplendor en 1956, cuando 34 enanos sirvieron un banquete en Roma, ofrecido por el cardenal Vitelli.

El primer enano de la corte inglesa fue Xit, durante el reinado de Eduardo VI, y el último se llamaba Copperin. Sirvió a Augusta, la princesa de Gales y madre de Jorge III.

La evolución de la figura del bufón, de la Edad Media a la mezcla de géneros del siglo XIX

En la Edad Media, los bufones comenzaron a tener un lugar especial en las cortes reales. Aunque fuera para ser ridiculizado y burlado por todo el mundo, se convirtió en el protagonista de farsas y de la comedia humanista del cinquecento.

Más tarde, en el siglo XVII, con la Comedia del Arte, las máscaras de payaso cobran protagonismo. Desde Italia, donde nació, la tendencia se exporta al extranjero, en especial Francia y Gran Bretaña. Ya con el Iluminismo, perdió parte de su significado, aunque siguió teniendo algo de influencia.

Al mismo tiempo, en Francia surgían las primeras compañías de actores profesionales, destacando la compañía Molière, fundada por Jean-Baptiste Poquelin. Es el triunfo de la comedia de caracteres, con obras maestras como El avaro, El misántropo, El enfermo imaginario, El huésped.

Unas décadas más tarde, nació en Italia la comedia de ambiente, de Carlo Goldoni. En el siglo XIX, sin embargo, se dio una confusión continua de géneros, con una mezcla entre lo cómico y lo trágico, cada vez más frecuente, especialmente en el período romántico.

Nacimiento del circo y de la figura del payaso

Nacimiento del circo y de la figura del payaso

Desde su nacimiento en Gran Bretaña, el circo comienza un rápido ascenso hacia el éxito, una popularidad con la que el teatro deberá competir.

Las primeras actuaciones circenses datan de 1770, en Londres, donde Philip Astley, un ex oficial de caballería, decidió aprovechar sus habilidad para montar caballos salvajes y convertirlo en espectáculo. Para ello habilitó su propio anfiteatro.

Durante dos años, se fueron sumando otras actuaciones como acrobacias, cuerda floja, trapecio, domadores de animales salvajes, malabaristas… Todo ello, acompañado de la música de una orquesta.

En los comienzos del circo, los payasos, tal y como los conocemos ahora, no participaban del show. PEro, pronto, estos improvisadores en su origen se dieron cuenta de que el circo podía ofrecerles grandes posibilidades y comenzaron a aparecer bajo las carpas. Gracias al circo, todos estos personajes anónimos, burlones y satíricos, que estaban desperdigados y algo ocultos con la desaparición de la Comedia del Arte, volvieron a reunirse.

Éstos adquirieron un nuevo nombre, probablemente acuñado por Astley o, directamente, por el público británico. La denominación sería ‘clown’, común a todos los idiomas. Un término de origen alemán que en sí mismo significa granjero.

El papel de los payasos, dentro del espectáculo circense, consistía en crear un ambiente más distendido y relajado entre una actuación ecuestre y otra. Se podría decir que esto significó el regreso de las máscaras de la Comedia del Arte en versión anglosajona.

Joseph Grimaldi inventa el disfraz de payaso

El representante más típico de la figura del payaso es Joseph Grimaldi, vinculado al mundo de la pantomima inglesa, a finales del siglo XVIII, con gran influencia de la comedia del arte italiana. Grimaldi escogió como vestimenta la máscara de Pierrot, uno de los personajes de este movimiento. Consistía en una cara redonda, salìcada de pecas rojas y un traje bastante extraño, en sintonía con el ambiente fantástico de las representaciones.

Payaso trampa o vagabundo, inventado en Estados Unidos tras la Guerra de Secesión

En 1973, John Bill Ricketts, un piloto británico, exporta el negocio del circo a Estados Unidos, una actividad dirigida por empresarios. Allí se crea un nuevo tipo de payaso, que apareció con las secuelas que había dejado la guerra de secesión y que volvió a resurgir especialmente después de la crisis de la bolsa, en 1929.

Se trata del Vagabundo o el payaso trampa, representado como un borracho de nariz roja, sin afeitar y desaliñado, pero divertido e inteligente.

El payaso rojo y el payaso blanco

El año 1900 comienza con la aparición de dos de las figuras de payasos más importantes y mejor definidas. Hablamos del payaso rojo y del payaso blanco.

El traje del payaso blanco parece haber cogido la inspiración del personaje de Pierrot, una caracterización que trascendió gracias al actor de teatro y mimo francés, Jean-Gaspar Deburau. La imagen de este payaso blanco es elegante, triste y melancólica, un soñador en el amor e inteligente.

El payaso rojo, por su parte, desciende de las primeras figuras cómicas. Es colorido y alegre. Transmite una imagen de bueno e ingenuo y siempre se mete en problemas.

La crisis del payaso y la llegada de la mímica

En los años 50 y 60, la figura del payaso entra en decadencia. Los artistas se limitan a repetir el repertorio de bromas clásicas. La crisis de este personaje queda plasmada en el documental de Federico Fellini, El payaso, de 1970.

Ante esta situación, la escuela de circo de Moscú, tratando de preservar la figura del payaso, crea un nuevo personaje, el mimo cómico, que entraría en escena en el circo.

Se trata de un solista, con un humor diferente al del repertorio clásico del payaso. El mimo introduce técnicas de lenguaje corporal, sin diálogo y donde el público será parte del espectáculo.

La ropa del mimo también es diferente a la del payaso y es por eso que nuestros disfraces de mimo los encontrarás en otra sección.

Llega el payaso asesino

Desde hace unos años, la figura del payaso se asocia más al mundo del miedo, a algo inquietante y terrorífico. El factor decisivo que consagró la figura del payaso de terror fue la creación, por parte de Stephen King, de la novela It.

Esta obra maestra se publicó en 1986. La historia se llevó al cine, con la película del mismo nombre, representando a un payaso, Pennywise, cuyo cuerpo ha sido atrapado por un ser malvado que le transforma en un personaje espeluznante. Hoy en día, los disfraces de payasos asesinos son de los más populares en Halloween.

Pero Pennywise no es el único payaso de terror. Si hablamos de películas de miedo con personajes excéntricos, no podemos olvidarnos de Joker y Harley Quinn, la pareja de payasos asesinos del universo DC.

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